EL SONIDO Y EL ESTADO DE PRESENCIA

La memoria emocional nos traslada al momento de conexión con la parte más primaria para buscar en cada uno aquello que la hace emocionar.

El sonido te conecta con el momento más elevado de máxima emoción.

El sonido que estas viviendo en aquel justo instante y lo mejor de todo es que lo puedes almacenar en un lugar de tu cuerpo dentro de ti para volver a rememorarlo cuando sientas que entras en una emoción negativa. De esta forma estaras superando así ese momento de estrés y resurgiras con toda tu fuerza hacía arriba.

Los sonidos curativos conectan tu corazón con tus ondas cerebrales.

El sonido te hace estar presente y trabajar en tu presencia para sentir tu eje en perfecto equilibrio y alineado con la vida que esperas. La felicidad es en definitiva la suma de pequeños espacios de presencia interconectados en sonidos y espacios de silencio para saborear la paz. Los sonidos te aumentan tu intuición y desarrollan mayor conexión neuronal.

Los monjes budistas entran en presencia a través del vacio mental. Trabajar la presencia y entrar en diferentes frecuencias sanadoras que los hace elevar y profundizar en estados cada vez más altos pudiendo llegar a trascender y fluir . No hay espacio ni tiempo, todo son ondas vibracionales que se expanden en tu cerebro y conectan con la suma de la unidad mundial.

Los sonidos nos pueden llegar a dar acceso a espacios reconditos de nuestro ser interno y entrar en nuestro subconsciente, permitiéndote un viaje  profundo de intenso crecimiento espiritual y un despertar a un resurgir de nuevas ideas brillantes y luminosas porque al entrar en conctacto con tu luz, tú te vuelves luz ante los demás y te muestras como eres, en auténtica verdad y presencia.

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